Nunca hay segundas oportunidades para causar una buena primera impresión

Por Gisela Vallante, en Barcelona, España

La Imagen y su importancia

Según dicen algunos expertos en psicología social, entre 7 y 30 segundos son suficientes para causar una primera impresión y que de esta manera, una persona forme un juicio de valor acerca de nuestra personalidad, educación, confiabilidad, cultura y demás aspectos sobre nosotros.

Esa primera impresión tan sólo un 7% se refiere a la comunicación verbal, a lo que concretamente estamos diciendo, y un 93% a la comunicación NO verbal (55% la apariencia física, 38% el comportamiento y lenguaje no verbal, actitudes, gesticulación, etc). En consecuencia, somos vistos y (pre)juzgados antes de ser escuchados.

No se trata de que ser guapo (según los estándares de belleza culturales) es el camino al exito. NO. Se trata de cuidarnos, y de sentirnos bien con nosotros mismos. Eso nos genera una seguridad y una confianza en nosotros mismos, que es proyectada a los que nos rodean. De hecho, a nivel profesional y laboral, entre dos personas con las mismas capacidades, si una de ellas repara en el cuidado de su imagen personal acorde con el entorno laboral y el cargo que desempeña (o desea desempeñar), seguramente consiga el éxito laboral de manera mas eficaz que una persona que no lo tiene en cuenta.

El arte de saber vestir y saber estar, saber comportarse y vestirse adecuadamente según la ocasion y el lugar, definen nuestra imagen personal. Para esto, es fundamental conocernos, conocer la tipología de nuestra forma corporal, de rostro, qué prendas potencian lo que deseamos resaltar, qué prendas debemos dejar de comprar aun cuando estén de moda porque potencian nuestros posibles inestetismos, qué colores, qué armonías y qué combinaciones de colores son las mejores para nosotros. Si nos vestimos armónicamente, acorde con nuestro cuerpo y armonías de colores, seguramente logremos mayor atención y confiabilidad en las personas, que si no lo hacemos.

La manera de vestir, combinar nuestras prendas, los colores que usamos, los complementos, el maquillaje o la ausencia del mismo, la manera de peinarnos, la higiene personal, todo esto, constituye nuestra IMAGEN EXTERNA, y hablará por nosotros. Para bien, o para mal.

Lo mas importante de todo, si bien se puede estar al tanto de las tendencias y las modas, es conocer nuestro cuerpo, saber qué nos sienta mejor, sentirnos bien con nosotros mismos para poder proyectar la imagen que queremos, sin imitar a nadie.

 

La primera impresión

La primera impresión

El estilo personal

Es la manera que tenemos de vestirnos, a través de la combinación de prendas con determinadas lineas, formas, volúmenes  colores. También constituye, si es autentico, nuestra manera de ser y de actuar.

Hay muchos y muy variados estilos, como el clasico, el vanguardista, casual, bohemio, minimalista, retro, oversize, romantico, grunge, rocker, etnico, futurista, entre muchos otros.

Encontrar el propio es el desafío.

Para todo esto, consultar con un asesor de imagen que nos hará un analisis de las formas de nuestro cuerpo, y un test de los colores que armonizan con nuestra piel, cabello y ojos, podría resultar beneficioso si lo que queremos es encontrar el camino corto y menos traumatizante en la búsqueda de un estilo y de mejorar nuestra imagen personal.